Durante mucho tiempo pensamos el liderazgo mirando principalmente al líder.
Sus competencias.
Su estilo.
Su capacidad para comunicar, delegar o dar feedback.
Hoy interesa mirar también lo que ocurre alrededor de él.
Porque un líder no influye solamente a través de lo que dice o hace.
También influye en las condiciones que crea:
– qué conversaciones habilita,
– qué decisiones acerca o aleja,
– qué comportamientos reconoce,
– cuánto margen deja para pensar, decidir y actuar.
Entonces una medida interesante del liderazgo deja de ser “qué tan buen líder soy”, e invita a evaluar: “¿qué tipo de entorno genero para que otros puedan dar lo mejor de sí?”
¿Qué condiciones estás creando hoy para tu equipo?