Al fin y al cabo un falso dilema: durante años se creyó que había que elegir y de hecho, nos impulsaban a vernos como más «orientados a resultados», u «orientados a personas».
Pero la experiencia de campo como líderes nos fue llevando a descubrir que se requiere un equilibrio: los resultados llegan a través de las personas. O no llegan.
Hoy, el liderazgo efectivo nos hace evolucionar en ambos sentidos:
👉 Si cuidás la energía, la claridad y el propósito de tu gente, los números se alinean solos.
Hoy la respuesta es orientarnos a personas y resultados.
Pensando en tu perfil, experiencia y este nuevo enfoque integrado ¿Cuál es la orientación que más te gustaría fortalecer?